Dios de toda consolación
2º Corintios 1:1-2
PRESENTACIÓN Y SALUDO
La carta es escrita por el apóstol Pablo quien incluye a Timoteo como coautor. De alguna manera el apóstol está mostrando que no es egoísta sino que sabe compartir el ministerio y dar lugar a quienes lo acompañan en la tarea.
Pablo es apóstol por la voluntad de Dios. Es importante saber que lo que estamos haciendo, que el ministerio que desarrollamos, es parte de la voluntad de Dios para nuestras vidas. Nunca deberíamos hacer un servicio sencillamente porque nos agrada, porque nos causa placer o porque nos trae algún beneficio. Deberíamos tener la convicción de que hacemos algo en la obra de Dios porque esa es su voluntad para nosotros, porque a él le agrada. Hacemos algo por y para Dios, recordemos que siempre en nuestra vida “SE TRATA DE DIOS”. Él es el origen y el propósito de nuestras vidas. “Pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos…” Ro 14:8
La carta va dirigida a la iglesia de los corintios. Los temas que trata el apóstol son, algunos de ellos, continuación de su primera carta. Es bueno saber que si algo tenía Dios para decirles a los hermanos de Corinto era en relación a lo que estaban viviendo. Dios siempre nos estará hablando sobre asuntos que necesitemos saber para conocerle más y ser mejores seguidores de Jesús. Cuando la teología y la doctrina no nos sirven para estos propósitos y sólo son para llenar nuestra cabeza y alistarnos para ser buenos discutidores, vamos por mal camino. Dios nos de la gracia para que lo poco o mucho que podamos meditar en esta carta nos sirva para vivir más cerca de nuestro Señor, amarle más y dedicar nuestras vidas para su gloria.
El saludo apostólico, “Gracia y Paz de Dios y del Señor Jesús”. La gracia tiene que ver con la buena disposición de Dios para con nosotros. Dios siempre desea darnos lo bueno y lo mejor, sólo espera que tengamos un corazón abierto para recibir. La paz tiene que ver con esa forma que aún hoy utilizan los judíos para saludarse, “Shalom”. No significa ausencia de problemas o tranquilidad interior, es mucho más que eso. Shalom significa ARMONÍA con el Creador, a consecuencia de ello se puede vivir en paz. Estos dos deseos de Pablo para los corintios son los deseos de Dios para nosotros y todo esto es por medio de nuestro Señor Jesucristo. Vivamos llenos de gratitud por estas bendiciones para con nosotros.





